Desde el martes 19 de agosto, cuando se dieron a conocer los audios de Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que apuntan a un caso de corrupción que salpica el Gobierno, el dólar oficial minorista trepó $ 50. Pese a la escalada, en el mes el tipo de cambio cerró su cotización a $ 1.360, lo que implicó una baja de $ 20 en agosto.
Pero donde más se sintieron las tensiones cambiarias fue en el mercado de futuros. Los contratos a diciembre cerraron en $ 1.530, cuando el techo de la banda para fin de año se ubicaría en $ 1.528.“En ausencia de un shock positivo, el régimen cambiario deberá ser modificado luego de las elecciones, pues se revelaría insostenible. Las cotizaciones del dólar futuro para el año próximo en parte están contemplando esta posibilidad”, subrayó Suramericana.
En relación a la plaza local, el mayor índice bursátil, el S&P Merval, terminó la última rueda con una caída de 0,6% y cerró el mes con un retroceso del 14,3%. En cuanto a las acciones del panel líder cerraron con mayoría de bajas, pero en el mes se pintaron todas de rojo: Sociedad Comercial del Plata (-26,9%), Supervielle (-25,3%), Edenor (-24,7%) y BBVA (-23,3%).
Por el lado de la deuda soberana denominada en dólares, la mayoría de bonos cerraron el mes a la baja. Las principales caídas fueron: Bonar 2038 (-5,5%), Bonar 2035 (-5,4%), Bonar 2041 (-5,4%). El riesgo país cerró en los 837 puntos básicos, así el índice que elabora el JP Morgan subió en agosto 107 unidades. Y las reservas del Banco Central finalizaron en US$ 39.966 millones.
En tanto, los papeles argentinos que cotizan en Wall Street cerraron el último día hábil de la semana con mayorías de caídas. Los ADRs que mostraron mayores bajas diarias fueron: Bioceres (-4,3%), Edenor (-3,8%), Cresud (-3,5%). En el mes los que más cayeron fueron: Edenor (-24,7%), Supervielle (-24,1%), BBVA (-22,7%), Galicia (-22,1%) y Globant (-20,1%).
“El panorama económico se complejiza con la superposición de tensiones cambiarias, y una crisis política que disparó el riesgo país, la suba de los futuros del dólar y la caída de los bonos. Aunque el BCRA aún cuenta con reservas, la presión de los próximos vencimientos de deuda en dólares y las señales de ventas en el mercado incrementan la desconfianza. El endurecimiento de los encajes restringe el crédito privado y empuja las tasas a niveles insostenibles para la actividad productiva. La estrategia oficial, basada en un ‘todo o nada’ electoral, profundiza la fragilidad: si el resultado no acompaña, el margen de maniobra se reduce a opciones igualmente costosas, entre prolongar el ajuste o desatar una nueva crisis cambiaria y monetaria”, señaló Haroldo Montagú, economista jefe de Vectorial.
El Gobierno continúa con el torniquete monetario y lanzó el viernes nuevas restricciones con el objetivo de controlar la liquidez de los bancos y sacarle presión al tipo de cambio. La medida, instrumentada a través de la Comunicación “A” 8311.
La medida no fue bien recibida en las entidades financieras. “Esto tiene repercusión en el mercado de futuros porque los fines de mes cierra el precio al que se pagan los futuros. Si los bancos ayer salían a comprar y subía el dólar, el BCRA iba a tener que pagar más pesos en el mercado de futuros y no le convenía”, expresaron a PERFIL desde el sector.